sábado, 14 de agosto de 2010

Crónica de un héroe calvo - Parte 1

A continuación presentaré la historia escrita por un amigo, que habla de un "amigo en común".

Un par de minutos antes de hacer sus sopaipillas, nuestro rasurado por la genética héroe, hurgaba entre los dedos de sus pies y encontró algo misterioso pero a la vez fascinante para su intrincada mente ... pelusas de color rojo. Esto lo hizo pensar. Yo no tengo calcetines rojos - se decía así mismo - ¡debo descubrir de donde salieron! Pero Einstein no describió el universo con el estómago vacío, me haré unas sopaipas. Lavarse las manos es de maracos y no tengo tiempo - se dijo así mismo (nuestro héroe habla mucho consigo mismo, porque para él todos hablamos puras wuebadas).

Una gota de aceite caliente le saltó a su único ojo bueno. Enceguecido buscó la llave de agua de su cocina tipo americana - ¡Quien me manda a comprar un departamento tan grande! ... Oh claro, para ... aquello ... (se respondió). Con el infortunio de tropezar y golpearse la cabeza con un wok que le regaló su maestro de jiujitsu. Desmayado en el suelo y las sopaipas friéndose, el peligro de incendio es inminente. Esta historia continuará...

En nuestro próximo capítulo:

El misterio de las pelusas de color rojo.

¿Morirá en un incendio provocado por sopaipillas Acuenta y aceite doña Juana?

¿Que esconde tan secretamente en el cajón más chico de su walk in closet?

Pelusas de colores indescriptibles en otras partes de su cuerpo y su casa.

¿Con qué tropezó nuestro héroe de baja densidad capilar?

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