domingo, 22 de febrero de 2009

Embriagado de Amor

Con este título no quiero referirme a una película, sino que a mi situación personal. En estas últimas semanas he pasado de una soltería asumida, considerando que me iba de Santiago, a tener una pareja. ¿Cómo es posible que haya pasado tan rápido? Apenas la conozco como persona (técnicamente, la conozco desde el 98, pero digamos que eso no cuenta considerando el tiempo que no nos vimos), y sin embargo siento algo muy fuerte hacia ella, como si supiera que ella es la correcta. Es casi increíble que sólo la haya visto 4 veces y siento que la conozco lo suficiente como para aventurarme a una relación. A veces la razón y la lógica es superada por el instinto y los sentimientos. A pesar de nuestros escasos encuentros, hemos podido congeniar lo suficiente como para empezar una aventura que de partida tiene la complicación de la distancia (ella en Santiago, yo en Coquimbo) y considerando que yo nunca he tenido "relaciones a distancia", eso podría jugar en contra. O sea, lo más lejos que he tenido a una pareja fue en Santiago, cuando partí con mi tesis y pasamos de vernos casi todos los días a sólo los fines de semana, y sabemos que esa historia no terminó bien. En todo caso, de eso ya han pasado 2 años, y creo que he cambiado y madurado, pero necesitaba una experiencia como ésta para saber si realmente aprendí mis lecciones y corregí mis errores. Además, ya no soy el niño que era ayer, ahora soy profesional titulado, y eso debería significar un cambio de mentalidad...¿o no?

En todo caso, debo admitir que en mi vida he tenido varias relaciones que empezaron rápido, pero ésta en particular se llevó todas las marcas. Y en todo caso, eso no significa que fueron cortas (al menos no todas). A pesar de ello, no creo estar equivocado con ellay espero que el tiempo me dé la razón, aunque sé que esta relación en la teoría se ve difícil, y estoy dispuesto a jugármela por ella y aceptar lo que se viene en este nuevo camino. ¿Seremos capaces de traspasar esa barrera física? Sólo el tiempo lo dirá....

martes, 3 de febrero de 2009

Sólo un sueño

¿Qué tan difícil es poder llevar a cabo tu sueño? ¿Cuánto sacrificarías por conseguir tu fantasía? Esta es la premisa detrás de esta película, dirigida por Sam Mendes (Belleza Americana, Camino a la Perdición), donde se muestra la vida de un matrimonio (Di Caprio - Winslet) que vive una vida rutinaria y aburrida en los años 50, hasta que deciden dejar todo atrás y mudarse a Paris. Sin embargo, el camino no estará exento de problemas, incluido un "loco" (que en realidad está más cuerdo que muchos en la película) y un vecino con fantasías con Winslet (si fuera mi vecina, creo que tambien fantasearía con ella). Eso sí, el final es trágico y algo inesperado, aunque a medida que avanza la película es posible predecirlo.

Debo reconocer que DiCaprio nunca me había convencido como actor (más que nada por esa pinta de niño bonito que había tenido en sus primeras apariciones), pero siendo justos, el chico se ha ido puliendo. La actuación de Winslet sencillamente deslumbra, en particular como logra los cambios de humor de una mujer que deja de lado sus sueños de ser alguien, por mantener la vida familiar que en un momento no se sabe si es lo que ella quería (lo que la convierte en seria aspirante al Oscar, aunque no sea por esta película). Sin embargo, el relato es algo confuso al comienzo, ya que no sabes si están contando la hitoria o la están recordando (parte con la escena en que la pareja se conoce, y de repente se pega un salto y ya están casados). Pese a ello, la película es buena para verla acompañado, cuando no tengas otra alternativa de panorama en este verano.

Datos Técnicos:

Título Original: Revolutionary Road
Año: 2008
Elenco: Leonardo DiCaprio, Kate Winslet, Michael Shannon, Kathy Bates, Richard Easton, David Harbour, Kathryn Hahn, Zoe Kazan
Director: Sam Mendes
Duración: 119 minutos

Como es mi tradición, les dejo el trailer (aunque está en "español"):



Eso es por ahora. Aprovechen las vacaciones, y aunque hayan buenas películas en cartelera, nada es mejor que la playa o la piscina en esta época. Y gacias por acompañarme al cine, KTA.